El perfeccionamiento más exigente
Superficie aceitada: El tratamiento de la superficie con aceite proporciona a la madera la máxima protección del modo más ecológico. En primer plano se sitúan la óptica original de la madera y el tacto palpable. La elevada transpiración garantiza el intercambio natural de humedad en la estancia favoreciendo no sólo a las personas que padecen alergias. Las superficies aceitadas son además muy fáciles de cuidar e incluso pueden ser restauradas parcialmente si fuese necesario. Mediante solicitud puede adquirir también su pure nature tratado con aceite blanco.
Superficie aceitada y cepillada: Las tarimas tratadas con este método persuaden por su marcada acentuación del veteado. Resultan especialmente tradicionales y auténticas. La razón de ese atractivo especial es la aplicación de cepillos de acero que eliminan la madera blanda de la superficie aportando a las tablas además una dureza especial.
Superficie barnizada: Tarimas barnizadas para los que buscan un suelo con un brillo satinado sensacional. La imagen exclusiva, en calidad de muebles, con varias capas de barniz acrílico UV da una nota elegante. Además, los suelos barnizados son higiénicos y fáciles de cuidar.
Superficie sin tratar: Todos los tipos de maderas naturales y surtidos pueden ser adquiridos mediante solicitud también sin tratar. Se puede realizar el tratamiento protector de la superficie de forma individualizada directamente in situ.